Introducción a la Fuerza y beneficios del entrenamiento de Fuerza de las jugadoras
El rugby es un deporte de contacto físicamente exigente que requiere potencia, agilidad y velocidad, con la fuerza como base en estos indicadores clave de rendimiento. Además de ser la columna vertebral de la potencia, agilidad y velocidad de la deportista, la fuerza desempeña un papel clave en la prevención de lesiones, asegurando que las deportistas sean lo suficientemente robustas como para poder soportar las exigencias físicas del deporte (McGuigan, Wright y Fleck, 2012).
Los atributos físicos y las características de rendimiento de las jugadoras de rugby varían según su posición de juego. Las forwards suelen mostrar mayor masa magra y grasa en comparación con las backs, lo que respalda su papel en el scrum, los tackles y el mantenimiento del dominio físico en situaciones de contacto (Posthumus y otros, 2020). En cambio, las backs tienden a lograr tiempos de sprint más rápidos en distancias cortas, como 10 m y 20 m, y alcanzar velocidades máximas más altas, reflejando su énfasis en la velocidad y agilidad en el juego general (Woodhouse y otros, 2022). Las investigaciones han demostrado que, al comparar los niveles de fuerza en relación con el peso corporal, tanto las forwards como las backs tienen capacidades similares de fuerza tanto en la parte superior como en la parte inferior del cuerpo (Yao y otros, 2021; Woodhouse y otros, 2022). La fuerza general juega un papel crucial en todos los aspectos del rendimiento en el rugby, desde el ataque hasta la defensa y las formaciones fijas.