Transiciones hacia el embarazo y el posparto – Retorno al deporte

Cada vez más deportistas entran en la maternidad y continúan practicando deporte. El embarazo y el comienzo de formar una familia ya no significan el fin de una carrera deportiva. Por lo tanto, es necesario desarrollar concientización, estructuras de apoyo y programas para satisfacer las necesidades de esta población. 

La transición perinatal: cambios corporales durante el embarazo

Durante el embarazo, el cuerpo femenino pasa por una multitud de cambios físicos y fisiológicos (Donnelly y otros, 2022a; Donnelly y otros, 2022b; Chandra y Paray, 2024). Específicamente, el embarazo afecta al sistema musculoesquelético, respiratorio, reproductivo, endocrino, cardiovascular, neurológico, gastrointestinal e inmunológico, además de provocar cambios en los senos y la piel, ver tabla 1 (Chandra y Paray, 2024). También puede exponer desafíos psicológicos a medida que una persona se adapta a un cuerpo en constante cambio, síntomas relacionados con el embarazo y una nueva identidad como madre o padre.

Tabla 1 de; Chandra M, Paray AA. Cambios fisiológicos naturales durante el embarazo. Yale J Biol Med. 2024

 Signos y síntomas

 Período histórico

 Calambres y manchas leves

 Semanas 1–4

 Período perdido

 Semana 4

 Fatiga Semanas 4–5
 Náuseas Semanas 4–6
 Hormigueo o dolor en los pechos Semanas 4–6
 Micción frecuente Semanas 4–6
 Hinchazón Semanas 4–6
 Mareo por movimiento Semanas 5–6
 Cambios de humor Semana 6
 Cambios de temperatura Semana 6
 Hipertensión Semana 8
 Latidos más rápidos Semanas 8–10
 Fatiga extrema y acidez Semana 9
 Cambios en el pecho y el pezón Semana 11
 Acné Semana 11
 Aumento de peso notable Semana 11
 Brillo del embarazo

 Semana 12

Los cambios musculoesqueléticos son quizás los cambios más evidentes que acompañan al embarazo. La pared abdominal se estira y expande exponencialmente para acomodar al feto en crecimiento. Además, la sínfisis púbica y las articulaciones sacroilíacas se ensanchan y se vuelven más tolerantes a la tensión. Algunas embarazadas pueden notar un aumento del rango de movimiento en todo el cuerpo debido a la influencia del entorno hormonal alterado, por ejemplo, mayor flexión del hombro y mayor lordosis de la parte baja de la columna vertebral (Chandra y Paray, 2024). Contrariamente a las creencias del pasado, la hormona relaxina no es la única causa de la laxitud articular, sino más bien una combinación de niveles hormonales alterados (Donnelly y otros, 2022a). Las consecuencias negativas de este aumento de la laxitud no son uniformes y dependen de factores basales individuales y biopsicosociales más amplios. Por ejemplo, se considera que hasta el 50% de las mujeres reportan dolor pélvico relacionado con el embarazo. Nuestro entendimiento de la fisiopatología de esta condición ha evolucionado desde modelos biomecánicos tradicionales (Vleeming y Schuenke, 2019; Vleeming y otros, 2008) hasta modelos informados por biopsicosociales que consideran la ciencia contemporánea del dolor (Pulsifer y otros, 2022).

El gasto cardíaco aumenta durante el embarazo para apoyar el feto en desarrollo y luego disminuye rápidamente hacia los niveles previos al parto en menos de una hora después del parto, volviendo casi a su estado basal a las 2 semanas posparto (Chandra y Paray, 2024).

La vena cava inferior es comprimida por el útero grávido (embarazado) mientras la paciente está en posición supina, lo que reduce la cantidad de sangre que regresa al corazón y, en consecuencia, disminuye el gasto cardíaco y el volumen sistólico (Mahendru y otros, 2014). Esto significa que los médicos y el personal de medicina deportiva deben ser conscientes de la posición supina y vigilar a deportistas embarazadas en busca de signos de dificultad para respirar o malestares. Además, aunque normalmente comienza en el tercer trimestre, la falta de aire puede aparecer en cualquier momento y posición durante el embarazo. Normalmente, la falta de aire ocurre en reposo o al hablar, y contrariamente a lo esperado, puede mejorar con actividades ligeras (Chandra y Paray, 2024), lo que significa que se debe animar y apoyar a las mujeres embarazadas a mantenerse activas cuando sea médicamente seguro.