Preparación física específica para el partido

Beneficios

La preparación física específica para el partido busca mejorar tanto la aptitud física aeróbica como la anaeróbica, pero también integra habilidades técnicas y concientización táctica. Al modificar los partidos de rugby con reglas específicas, los preparadores físicos pueden mantener un juego de alta intensidad, lo que fomenta la toma de decisiones, la comunicación y la ejecución de habilidades, imitando las exigencias del juego (Campbell, Peake y Minett, 2018). La preparación física, que integra destrezas específicas del rugby como tackle, pase y rucking, puede ayudar a las jugadoras a mantener el rendimiento técnico cuando están fatigados.

Métodos de entrenamiento

Partidos de pequeños equipos

Los partidos de pequeños equipos son una modalidad de entrenamiento comúnmente utilizada en el rugby para desarrollar cualidades técnicas, tácticas y físicas. Los partidos de pequeños equipos pueden manipularse imponiendo restricciones al juego, como reglas de juego, dimensiones del campo, número de jugadoras y proporción trabajo-descanso (Zanin y otros, 2021).

Reglas de juego

Las reglas de juego pueden modificarse, como incorporando el toque con ambas manos en lugar del tackle para aumentar la velocidad del juego y también aumentar la posibilidad de acciones más técnicas, como el pase (Morley y otros, 2016).

Dimensiones del campo

El tamaño del campo de juego puede ajustarse para atacar áreas específicas de adaptación física y táctica. Las áreas de juego más grandes tienden a provocar una mayor carga externa, como velocidades de carrera y distancia recorrida, mientras que las áreas pequeñas suelen generar un componente técnico mayor (Zanin y otros, 2021).

Número de jugadoras

Ajustar los números de jugadoras en el juego está vinculado a las dimensiones del campo, ya que estas dos variables afectan al área de juego relativa de cada jugadora. Cuando las jugadoras tienen un área de juego relativa más grande, debido a una mayor dimensión de campo y/o menor número de jugadoras, esto generalmente conduce a una mayor carga externa. Un área de juego relativamente menor conduce a la ejecución de mayores destrezas técnicas (Zanin y otros, 2021).

Relación trabajo-descanso

Las proporciones trabajo-descanso pueden ajustarse para adaptarse a las exigencias de los partidos. Se ha demostrado que la carga externa (por ejemplo, la distancia total) es similar en múltiples proporciones trabajo-descanso, que van desde juego continuo hasta juego muy intermitente, como proporciones 6:1 o 4:1 (Zanin y otros, 2021). Se ha demostrado que las relaciones trabajo-reposo más altas presentan mayores cargas internas, como la valoración del esfuerzo percibido (EPR) y el tiempo pasado por encima del 90% de la frecuencia cardíaca máxima (Zanin y otros, 2021).