Lesiones en entrenamiento
Las lesiones en entrenamiento solo se han registrado en unos pocos estudios. Se han documentado tasas de incidencia de lesiones en el rango de 0,7 a 2,3 lesiones por cada 1000 horas de entrenamiento de jugadoras (Fuller y Taylor, 2018; 2020). En términos prácticos, un plantel de 30 jugadoras podría esperar sufrir una lesión de entrenamiento con pérdida de tiempo por cada 14 a 48 horas de entrenamiento promedio. La pérdida promedio de tiempo por lesión en entrenamiento se ha registrado entre 20 y 92 días (Fuller y Taylor, 2017b; 2024c), con una carga de lesiones estimada entre 16 y 149 días perdidos por cada 1000 jugadora-entrenamiento-horas (Fuller y Taylor, 2016; 2017b). Se han reportado tasas de incidencia similares en los backs (0,4 a 2,7 lesiones por cada 1000 jugadora-entrenamiento-horas (Fuller y Taylor, 2019; 2020)) y forwards (de 0 a 2,7 lesiones por cada 1000 jugadora-entrenamiento-horas (Fuller y Taylor, 2016; 2025c)). La pérdida media de tiempo para las backs (65 a 104 días perdidos por lesión) parece ser mayor que para las forwards (33 a 48 días perdidos por lesión), y posteriormente también se documenta que la carga por lesiones es mayor entre las backs (105 a 127 días perdidos por cada 1000 jugadora-entrenamiento-horas) que entre las forwards (8 a 69 días perdidos por cada 1000 jugadora-entrenamiento-horas) (Fuller y Taylor, 2022; 2024c).
El entrenamiento de destrezas del rugby en el campo se cita como la actividad más frecuentemente asociada con lesiones en entrenamiento, especialmente las que implican contacto pleno (17-60% de las lesiones (Fuller y Taylor, 2016; 2019)) y las actividades de semicontacto (56% (Fuller y Taylor, 2017)). Estas conclusiones, en particular, ponen de manifiesto el equilibrio que los preparadores físicos deben lograr entre la necesidad de exponer a las jugadoras a actividades de entrenamiento de contacto para desarrollar sus habilidades de contacto, pero sin exponer a las jugadoras a niveles excesivos de riesgo de lesiones. Herramientas como los Lineamientos de Carga de Entrenamiento de Contacto de World Rugby pueden ser útiles para los preparadores físicos que prescriben entrenamiento con contacto.
La preparación física no basada en pesas y las destrezas del rugby sin contacto comparten frecuencias similares de lesiones (11-33% (Fuller y Taylor, 2015; 2017; 2019).
Consejos para el entrenamiento
- Hacer un seguimiento del patrón de lesiones sufridas por las jugadoras proporciona información útil para guiar la programación o los planes de entrenamiento y la asignación de recursos para manejar el riesgo de lesiones
- Se debe tener en cuenta cualquier cambio notable en el perfil de lesiones, como cambios repentinos o inesperados en la frecuencia o gravedad de ciertos tipos o causas de lesiones. Tener en cuenta estos cambios puede conducir a una intervención y manejo temprano de estos riesgos.
- Considerar las implicaciones prácticas de las lesiones debe seguir siendo central. Por ejemplo, la carga de lesiones puede ser útil para estimar la disponibilidad de las jugadoras durante una campaña, mientras que la gravedad de las lesiones puede ayudar a estimar el probable periodo de ausencia que enfrentará una jugadora lesionada.