Resumen
El embarazo y el posparto representan transiciones significativas para las jugadoras de rugby, requiriendo un enfoque holístico e individualizado para mantener la salud y el rendimiento. Estas etapas implican cambios físicos, fisiológicos y psicológicos profundos que influyen en la preparación para el entrenamiento y la competición. Según los lineamientos de World Rugby, no se recomienda el entrenamiento con contacto durante el embarazo; sin embargo, se recomienda hacer ejercicio de impacto moderado a bajo durante el embarazo, una vez que un profesional médico lo autoriza. El retorno seguro al juego posparto debe priorizar la progresión gradual, la rehabilitación del suelo pélvico y del abdomen, y la consideración de la experiencia en el parto, la salud mental y el equilibrio energético. Los preparadores físicos, entrenadores y el personal de apoyo desempeñan un papel fundamental en fomentar un entorno inclusivo, adaptar las cargas de entrenamiento y colaborar con profesionales médicos y afines. Apoyar a las deportistas en estas transiciones no solo protege el bienestar a largo plazo, sino que también empodera a las mujeres para que prosperen en el rugby durante la maternidad.