El ciclo menstrual y el Entrenamiento de fuerza
Como se ha comentado antes, tanto el estrógeno como la progesterona pueden afectar al cuerpo más allá del sistema reproductor al interactuar con receptores en varios tejidos. De particular interés para el entrenamiento de fuerza es el potencial anabólico del estrógeno (Enns & Tidus, 2010; Lowe y otros, 2010; Tidus, 2003, 2005), que podrían apoyar la fuerza muscular, el crecimiento y la síntesis de proteínas. En cambio, la progesterona podría reducir algunos de los efectos anabólicos del estrógeno e incluso tener un papel catabólico, aunque se necesita más investigación para comprender plenamente su impacto en el tejido muscular (Alexander y otros, 2022). Dado que el sistema musculoesquelético tiene receptores para ambas hormonas, las fluctuaciones de estas hormonas a lo largo del ciclo menstrual podrían influir en los resultados del entrenamiento de fuerza en las deportistas (Kissow y otros, 2022).
Específicamente, algunos estudios han demostrado que las mujeres podrían ganar fuerza muscular y tamaño de forma más eficiente entrenando durante la fase folicular en comparación con la fase lútea (Reis y otros, 1995; Sung y otros, 2014; Vargas-Molina y otros, 2022; Wikström-Frisén y otros, 2017). Sin embargo, es importante interpretar estos hallazgos con precaución. Solo cinco estudios han examinado directamente el entrenamiento de fuerza basado en la fase del ciclo menstrual, lo que dificulta conclusiones sólidas. Muchos estudios también presentan limitaciones, incluyendo tamaños de muestra pequeños (Reis y otros, 1995), verificación hormonal inconsistente o ausente (Vargas-Molina y otros, 2022) y la mezcla de usuarios de anticonceptivos hormonales con participantes que menstrúan de forma natural (Wikström-Frisén y otros, 2017).
Estos factores limitan la fiabilidad y generalización de las evidencias. En general, sigue siendo prematuro concluir que las fluctuaciones en las hormonas ováricas a lo largo del ciclo menstrual influyen o no de manera significativa en las adaptaciones a largo plazo del entrenamiento de fuerza. Por lo tanto, la prioridad para las deportistas y preparadores físicos que trabajen con ellas debe seguir siendo la ejecución constante de los principios fundamentales de periodización y entrenamiento específico del deporte, asegurando que los estímulos básicos de entrenamiento se ejecuten eficazmente a lo largo del tiempo.
Consejos para el entrenamiento:
- Priorizar principios de entrenamiento coherentes, específicos del deporte y progresivos, en lugar de sobrevalorar el tiempo de entrenamiento basado en la fase del ciclo menstrual.
- Recordar la evidencia de que el entrenamiento de fuerza basado en fases menstruales es limitada: la experiencia individual aquí supera a la teoría.