Procedimiento de Informe de lesiones mamarias
Históricamente, los sistemas de vigilancia de lesiones dentro del deporte femenino no han conseguido recopilar datos representativos (ni ningún dato, en realidad) sobre las lesiones mamarias, ya que no encajan perfectamente en las clasificaciones estándar de tipo de lesión o región corporal habitualmente utilizadas (Smith, Eichelberger y Kane, 2018; Brooke R. Brisbine y otros, 2020). La notable ausencia de lesiones mamarias dentro de estos sistemas de vigilancia, combinada con la reticencia de las deportistas a proporcionar información voluntaria sin haber sido consultadas directamente (Brooke R Brisbine y otros, 2020; K. Bibby, Kenny, y otros, 2025; K Bibby, Kenny, y otros, 2025), ha resultado en una subestimación de la prevalencia de lesiones mamarias.
Aunque la inclusión de la salud mamaria como categoría de clasificación ha sido recomendada recientemente por un grupo de trabajo de expertos en salud de la mujer como una actualización al Consenso del Comité Olímpico Internacional (Moore y otros, 2023), las prácticas internas de informar, especialmente en el ámbito deportivo no de elite, siguen estando impulsadas en gran medida por la conciencia y la importancia percibida de las lesiones por parte de los preparadores físicos, entrenadores y personal de apoyo (Finch, 2006; White y otros, 2014).
Por tanto, fomentar la notificación y el registro precisos de las lesiones mamarias es otro papel esencial del personal del equipo. Esto garantizará que las jugadoras reciban el tratamiento adecuado para las lesiones mamarias por parte del personal médico, así como permitirá a los equipos obtener datos precisos de vigilancia de lesiones, esenciales para el desarrollo e implementación futuras de estrategias de prevención de lesiones mamarias. Al igual que en la educación sobre la salud mamaria, se ha documentado la preferencia de las deportistas femeninas por informar a una entrenadora o personal de apoyo femenino, y cuando sea posible, se anima a los equipos a facilitar esto como parte de su marco de informe de lesiones (Drummond y otros, 2005; Bibby, Kenny, y otros, 2025).