Seguimiento y evaluación del progreso
Monitoreo de la velocidad lineal
La velocidad lineal puede evaluarse y monitorearse mediante sistemas de puertas de cronometraje, como las fotocélulas de doble haz, que se consideran el método de referencia para la evaluación de la velocidad lineal (Haugen y Buchheit, 2016). Las puertas de cronometraje suelen instalarse a intervalos de 10 m, normalmente hasta un máximo de 30 m, con el fin de obtener una visión general de la capacidad de aceleración y de velocidad máxima de la jugadora.
El uso de sistemas de posicionamiento global (GPS) puede ser una herramienta útil para monitorear la velocidad lineal de las deportistas a lo largo de cada sesión en el año. Aunque el GPS no se considera tan preciso ni fiable como los sistemas basados en el tiempo, se puede demostrar que tiene una precisión aceptable para la velocidad de sprint, especialmente en dispositivos con frecuencias de muestreo más altas, como 10 Hz (Haugen y Buchheit, 2016). El seguimiento regular de las velocidades de sprint de las deportistas es crucial para asegurar que las deportistas estén expuestos regularmente a altas velocidades en relación con su velocidad máxima de sprint. Las investigaciones han demostrado que las deportistas de deportes de campo que reciben exposiciones regulares de >95% de sus velocidades máximas tienen un riesgo reducido de lesión, especialmente lesiones en isquiotibiales, en comparación con jugadoras que producen velocidades relativas más bajas, con 1-2 exposiciones de >95% de velocidad máxima semanal recomendada (Malone y otros, 2017). Esto subraya la importancia de exponer a las jugadoras de rugby regularmente al 95% de su velocidad máxima durante el entrenamiento.
Evaluaciones de cambio de dirección y agilidad
Pruebas tales como el Test de Agilidad 5-0-5, aunque se llaman tests de "Agilidad", son mediciones de capacidad de cambio de dirección más que de agilidad, ya que no hay componente cognitivo o perceptivo en la prueba.
Figura 4. Test de agilidad 505
Para evaluar la agilidad de una deportista, es crucial que la deportista reaccione a estímulos impredecibles, como la señal del preparador físico o una señal visual de luz (Sheppard y Young, 2006; Nimphius y otros, 2018). Aunque las medidas cuantitativas del test de agilidad, como el tiempo que se tarda en completarlo, son importantes, también es importante tomar nota de las medidas cualitativas durante el test realizando una evaluación técnica de la capacidad de la deportista para cambiar de dirección de forma eficiente y correcta (Nimphius y otros, 2018).
Consejos para el entrenamiento:
- El entrenamiento de agilidad debe reflejar fielmente las situaciones de juego para que las jugadoras puedan aprovechar al máximo la transferencia al terreno de juego.
- Los fundamentos de una técnica eficaz de cambio de dirección constituyen una base importante antes de pasar a un entrenamiento de agilidad más complejo.