Factores que afectan a la fuerza

La capacidad de desarrollar fuerza está sustentada tanto por factores morfológicos como neuronales. Comprender estos factores puede ayudar al preparador físico a optimizar estrategias de entrenamiento individualizadas según las necesidades específicas de la deportista.

Factores morfológicos

Área transversal del músculo (CSA):

El tamaño del músculo desempeña un papel fundamental a la hora de alcanzar mayores niveles de fuerza. Cuanto mayor es el tamaño del músculo, mayor es el número de unidades contráctiles (sarcómeros) dispuestas en paralelo, lo que a su vez permite una mayor capacidad para generar fuerza. 

Tipo de fibra muscular:

Las fibras musculares pueden ser de Tipo I o de Tipo II; las fibras de contracción rápida (Tipo II) son más grandes y tienen la capacidad de contraerse más rápidamente y generar más fuerza en comparación con las fibras de contracción lenta (Tipo I). Las jugadoras con una mayor proporción de fibras de contracción rápida pueden generar más fuerza rápidamente y suelen destacarse en movimientos explosivos, como sprints y saltos. La distribución de los tipos de fibras es en gran medida genética; sin embargo, el entrenamiento de fuerza puede mejorar la activación y la eficiencia de las fibras de contracción rápida, lo que permite a las jugadoras maximizar su rendimiento.

Propiedades del tendón:

Los tendones conectan el músculo con el hueso y desempeñan un papel clave en la transferencia de la fuerza producida por los músculos. La rigidez del tendón se refiere a la capacidad del tendón para resistir el estiramiento, siendo los tendones más rígidos capaces de transmitir la fuerza de forma más eficiente y rápida durante movimientos como sprints, acelerar y cambiar de dirección.

Factores neuronales

Activación de unidades motoras: 

Una unidad motora está formada por una neurona motora y las fibras musculares que controla. La capacidad de activar más unidades motoras durante una contracción muscular da lugar a una mayor producción de fuerza. El entrenamiento de fuerza puede mejorar la capacidad de activar más unidades motoras con ganancias tempranas en la fuerza durante el entrenamiento típicamente debido a mejoras en la capacidad del sistema nervioso para activar más unidades motoras, más que a cambios morfológicos.

Sincronización de unidades motoras:

La capacidad de activar múltiples unidades motoras de forma simultánea y coordinada, da lugar a una contracción muscular más fuerte y potente. El entrenamiento de fuerza puede mejorar esta sincronización, lo que conduce a una mejor coordinación neuromuscular general y a un mejor rendimiento deportivo.