Comprensión del proceso de Desarrollo físico de las Mujeres
En las últimas décadas, el deporte femenino ha experimentado un aumento significativo en participación y visibilidad. Sin embargo, los programas de desarrollo disponibles para jugadoras suelen permanecer fragmentadas, con pocos recursos y apoyados en expectativas socioculturales. Comprender estos programas es esencial para crear entornos que apoyen la progresión de las chicas desde el deporte de base hasta el deporte de elite.
Los programas de desarrollo de la deportista se refieren a la evolución de oportunidades, entornos y experiencias que conforman el recorrido de la deportista a través del deporte. Para las deportistas, estos programas suelen estar influenciados por la capacidad de acceso a las instalaciones, a la calidad del entrenamiento, a la igualdad de género en los programas y al apoyo proporcionado durante transiciones clave del desarrollo.
Etapas de la Evolución de las Deportistas
- La incorporación y la participación tempranas se ven influidas por las normas sociales, el acceso al deporte escolar y el apoyo familiar.
- La adolescencia y la retención: esta es una fase crítica de abandono debido a la imagen corporal, las presiones sociales, las oportunidades limitadas o la carencia de modelos femeninos a seguir.
- La transición al alto rendimiento. En la que el acceso a un entrenamiento de calidad, a la financiación y a la participación en competiciones suele convertirse en una barrera.
- Doble carrera y equilibrio entre la vida personal y profesional. Equilibrar la educación, la carrera profesional y el deporte: un aspecto especialmente relevante para las deportistas.
- Transición después de la carrera deportiva: pasar a desempeñar funciones de entrenadora, liderazgo o dirigente deportiva.
Factores que influyen
Cuando observamos la participación y el desarrollo femenino en el deporte desde una perspectiva de teoría de sistemas (Bronfenbrenner, 1979), queda claro que no hay ningún factor que actúe por sí solo. Cada elemento, social, físico o estructural, conecta e interactúa con otros para moldear la experiencia de una deportista. Como se muestra en la Figura 1, entran en juego una gama de influencias: normas de género y expectativas comunitarias, acceso a instalaciones y oportunidades de competición, el impacto del ciclo menstrual y la imagen corporal, así como desafíos de financiación y representación limitada en roles de liderazgo. Todos estos factores trabajan juntos dentro de un sistema más amplio, lo que significa que el progreso en el deporte femenino depende de comprender y abordar cómo estas diferentes partes influyen mutuamente.
Figura 1. Una visión de la teoría de sistemas sobre los factores que influyen en el deporte femenino (adaptada de la Teoría de los Sistemas Ecológicos de Bronfenbrenner, 1979)
- Individual: Motivación, autoestima, forma física
- Entorno inmediato: compañeras, entrenadores, familia, pares, acceso a estructuras deportivas, instalaciones, competiciones
- Comunicación entre entrenadores y padres, coordinación entre el deporte escolar y el club
- Desigualdades en la financiación, patrocinio, asignación de recursos, visibilidad mediática, exigencias laborales
- Normas de género y creencias culturales, tasas de participación, programas profesionales a largo plazo, representación en la toma de decisiones, programas específicos para mujeres