Resumen

Un entrenamiento físico eficaz para las jugadoras debe reflejar la naturaleza intermitente y de alta intensidad de este deporte, así como las exigencias específicas de cada posición de juego. Es esencial adoptar un enfoque integral que desarrolle los tres sistemas energéticos: fosfogénico, glucolítico y oxidativo, para poder mantener esfuerzos repetidos, acelerar la recuperación y conservar el rendimiento en condiciones de fatiga. Los métodos de preparación física deben incluir una combinación de desarrollo de la base aeróbica, entrenamiento por intervalos de alta intensidad, esfuerzos de sprint repetidos y preparación específica para el partido, todo ello adaptado a las necesidades fisiológicas de las jugadoras. La incorporación de ejercicios de preparación física sin contacto con el suelo y de herramientas de monitoreo, como las pruebas MAS, garantiza que el entrenamiento siga siendo específico, eficiente y adaptable. En última instancia, una estrategia de preparación física específica para cada posición y basada en la evidencia mejora tanto el rendimiento como la resistencia a lo largo de la temporada.

Programa de acondicionamiento físico de 4 semanas descargable