Diseño de programas de Entrenamiento de Agilidad para jugadoras jóvenes

El crecimiento y la maduración deben tenerse en cuenta al diseñar programas de entrenamiento basados en la agilidad. Las investigaciones sugieren que durante la fase prepuberal de la maduración de la deportista, la mayor parte del enfoque del entrenamiento debe centrarse en los movimientos fundamentales, con un pequeño porcentaje dedicado al cambio de dirección y a la agilidad reactiva (Lloyd y otros, 2013). A medida que la deportista avanza hacia el pico de velocidad de crecimiento (PHV) (comúnmente: el "estirón" de crecimiento), se pone mayor énfasis en el entrenamiento de cambio de dirección en ejercicios cerrados para asegurar que las deportistas puedan cambiar de dirección adecuadamente, especialmente con el rápido crecimiento de las extremidades durante esta fase (Lloyd y otros, 2013). Finalmente, una vez que la deportista entra en la fase postpuberal, el foco principal del entrenamiento debe centrarse en el entrenamiento de agilidad reactiva, centrándose tanto en el cambio de dirección como en los componentes perceptivos de la agilidad (Lloyd y otros, 2013).

Los ejercicios de cambio de dirección generalmente consisten en movimientos preplanificados (cerrados) como cortes de 45°, 90° y 180° marcados con conos, donde se indica a la jugadora en qué dirección girar. Los preparadores físicos pueden reducir la velocidad del movimiento de forma controlada y planificada para asegurarse de que la deportista ejecute correctamente el cambio de dirección, siguiendo las indicaciones clave que se indican a continuación:

  1. Al acercarse, reducir la velocidad bajando el centro de gravedad y acortando los pasos
  2. Empujar desde el pie opuesto en la dirección del movimiento (es decir, si gira a la izquierda, empuja desde el pie derecho)
  3. Asegurarse de que el pie esté en posición neutral/ligeramente apuntando en la dirección de desplazamiento
  4. Asegurarse de que el pecho apunta en la dirección de desplazamiento.

Una vez que la jugadora domine los movimientos de cambio de dirección preplanificados, se puede introducir un estímulo externo como las instrucciones de los entrenadores, donde la jugadora debe reaccionar a las instrucciones del entrenador, es decir, girar a la izquierda, girar a la derecha.