Manejo y tratamiento de lesiones mamarias
Las recomendaciones actuales para el manejo de lesiones mamarias por el contacto sufridas por las deportistas siguen en gran medida el tratamiento estándar de las lesiones de tejidos blandos, que incluye aliviar el dolor, abordar la inflamación/hematomas aumentando la compresión (mediante soporte del pecho) o aplicando hielo en el lugar de la lesión y fomentando el drenaje linfático mediante masaje (Song, Teo y Song, 2015; McGhee y Steele, 2023). En la mayoría de los casos, una deportista podrá administrarse el tratamiento adecuado a sí misma, pero el personal de entrenadores y médico desempeñan un papel fundamental a la hora de orientar cuándo es necesario el tratamiento y cómo debe ser ese tratamiento. Las lesiones mamarias graves, cuando se sospecha daño en el sistema ductal o implantes, deben derivarse rápidamente a un médico.
Las lesiones mamarias por fricción se manejan mejor mediante técnicas de prevención temprana, como reducir el roce optimizando el ajuste del sujetador, elegir un sujetador deportivo hecho de material suave que absorbe la humedad para reducir el sudor y con costuras y ganchos/sujetadores no abrasivos para evitar el dolor, y aplicar cinta, pomada o crema antirozaduras para proteger la piel (McGhee y Steele, 2023). En los casos en que las rozaduras han dañado varias capas de piel (hasta la dermis) y persisten, la infección se convierte en un riesgo significativo y puede ser necesario un tratamiento dermatológico más extremo. Por ello, es esencial manejar las lesiones por fricción temprana y eficazmente.