Monitoreo y evaluación de los niveles de Aptitud física
La capacidad aeróbica puede monitorearse y evaluarse mediante diversos métodos, como la prueba de recuperación intermitente Yo-Yo, la prueba contrarreloj o el Bronco. Todas estos tests ofrecen una visión general de los niveles de aptitud física, pero también pueden utilizarse para calcular la Velocidad Aeróbica Máxima (MAS), que a su vez sirve para personalizar las sesiones de acondicionamiento físico.
Prueba de Recuperación Intermitente Yo-Yo (Yo-Yo IR)
La prueba Yo-Yo IR evalúa la capacidad de una persona para realizar ejercicio intermitente repetidamente (Bangsbo, Iaia y Krustrup, 2008). La prueba Yo-Yo IR Nivel 2 se utiliza generalmente para evaluar a las deportistas, ya que pone a prueba tanto los sistemas energéticos aeróbicos como los anaeróbicos.
La prueba Yo-Yo IR de Nivel 2 consiste en que la jugadora realice un recorrido ida y vuelta de 20 m a velocidades crecientes, marcadas por pitidos de audio. Después de cada recorrido, la jugadora dispone de un periodo de recuperación activa durante el cual debe caminar o trotar alrededor de un cono de recuperación de 5 m. La prueba continúa hasta que la jugadora no consiga alcanzar la línea a tiempo con el pitido dos veces seguidas, registrándose entonces el nivel en el que la jugadora falla.
Figura 1. Prueba de Recuperación Intermitente Yo-Yo (Yo-Yo IR) Nivel 2
Prueba contrarreloj
Las pruebas contrarreloj son un método práctico y eficaz para evaluar el nivel de aptitud física de las jugadoras y, en general, son fáciles de administrar con el mínimo equipamiento necesario. Las pruebas contrarreloj generalmente implican que las jugadoras corran una distancia determinada (por ejemplo, 1,2 km) lo más rápido posible, registrando su tiempo. Las pruebas contrarreloj suelen completarse como una carrera continua con pocos o nulos cambios de dirección. Por ejemplo, para completar una prueba contrarreloj de 1,2 km, las jugadoras correrían cinco veces alrededor de un cuadrado de 50 m x 50 m.
Prueba Bronco
La prueba bronco es una prueba comúnmente utilizada en el rugby para evaluar los niveles de forma física. La prueba bronco consta de cinco recorridos continuos ida y vuelta de 20 m, 40 m y 60 m, que suman un total de 1,2 km. El jugador debe completar la carrera lo más rápido posible, registrando el tiempo empleado para completarlo. Se dice que la prueba bronco es más específica para el rugby que una prueba contrarreloj de 1,2 km debido a que el formato de carrera ida y vuelta implica numerosos cambios de dirección de 180 grados a lo largo de la prueba.
Figura 2. Prueba Bronco